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DÍA DE LA SEGURIDAD PEATONAL

Comparto con ustedes esta nota periodística con respecto al día de la seguridad vial escrita por Hernando Calaza y publicada en http://noticias.autocosmos.com.ar para que juntos reflexionemos y tomemos más conciencia acerca de nuestras conductas y la importancia del respeto por los demás al circular por la vía pública.

“Hoy es el día de la Seguridad Peatonal, fecha creada por la Agencia Nacional de Seguridad Vial con el fin de promover el respeto de los derechos de los peatones por parte de los conductores. Por ello hoy analizamos, junto a la información provista por CESVI Argentina, cuanto sufren las personas a pie y cuál es la responsabilidad tanto de ellos como de los automovilistas.
Para ponernos en contexto solo hace falta revisar un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que señala que los peatones representan el 45% de las víctimas fatales, seguido por los motociclistas (29%), y en tercer lugar los automovilistas (19%).
A estas cifras hay que sumarle que de cada 1000 lesionados que circulaban en auto han muerto alrededor 10 personas, mientras que de cada 1000 peatones atropellados han fallecido 15. Estos números se vuelven angustiantes cuando las estadísticas de 2013 indican que en la Ciudad de Buenos Aires hubo 2652 peatones víctimas, de los cuales 39 fallecieron. Además, los peatones ocupan el segundo lugar en la cantidad de lesionados graves con el 16,5%, según las estadísticas de CESVI de las lesiones atendidas por las compañías de seguros.
Ante estas cifras, hace falta aclarar que confluyen dos factores, por un lado la vulnerabilidad de un cuerpo vs. un automóvil; y por el otro la cantidad de imprudencias que realizan las personas a pie –y claro también los automovilistas. Para echar un poco de luz en este punto, CESVI Argentina realizó varias mediciones en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, analizando el comportamiento de más de 6.000 peatones.
- Lugar de espera para cruzar: El 76% de los peatones espera en la vereda, y el 24% restante lo hace en la calzada. Separado por género se observó que las mujeres presentan una mayor tendencia a esperar en lugares indebidos, con el 54,6% de los casos.
Respeto de los semáforos: el 68% de los peatones cruza con luz verde, el 28% atraviesa la calle cuando no tiene prioridad de paso, y el 4% restante inicia el cruce con el semáforo titilando.
- Respeto de la senda peatonal: a la hora de cruzar la calle se registró que el 18,4% de los peatones no respetan la senda peatonal y cruzan por lugares indebidos. A su vez, el 13% de los peatones cruzan de manera distraída producto de la utilización de diferentes componentes tecnológicos (mp3, celular).

Los automovilistas, el dato más alarmante es que el 55,7% de los conductores no respeta la prioridad de paso del peatón. Y el 18,3% no respeta la senda peatonal para detener el vehículo.


Ante esta información, es evidente que no podemos echar la culpa a los peatones, que siempre resultan los principales damnificados en un accidente y quienes tienen un potencial de dañar infinitamente menor a un vehículo. Sin embargo, y atendiendo a la contundencia de estos datos, resulta vital para cada persona a pie respetar las normas y tener determinados comportamientos que aumenten su seguridad, de los que te hablamos específicamente”

NO A LA PIROTECNIA!!

Esta es la calco que comenzaremos a pegar en los autos de quienes se adhieran a esta lucha contra la pirotecnia. 
También pueden pedirla los negocios para colocarlas en sus ingresos.

Junto a ongs de toda la provincia lanzamos juntada de firmas para la iniciativa popular para impulsar el tratamiento del proyecto de ley que prohíbe la pirotecnia en toda Córdoba, LAS PLANILLAS están disponibles en mi oficina para firmar y/o retirar. Pueden avisar y se las mandamos.
NO BAJEMOS LOS BRAZOS!!!

Viviana Yawny en Hora 25 - Canal C

Viviana Yawny - Debate en Así son las Cosas

Viviana Yawny - Cambio

Es tiempo de pasar al frente en Córdoba

A cien años de la Ley Palacios NoalaTrata

A cien años de la Ley Palacios, le decimos NO A LA TRATA DE PERSONAS!


Una silueta sola, silencio nada más...

Una silueta sola, silencio nada más...siete años sin Julio López y el silencio oficial.

Este argentino trabajador, fue secuestrado y desaparecido por primera vez durante la última dictadura cívico militar y se presentó como testigo en el juicio oral y público contra el ex comisario Miguel Etchecolatz que se realizó en la ciudad de La Plata.

El 18 de septiembre de 2006, el día en que se producían los alegatos de su querella pidiendo la condena por genocidio y la perpetua para el represor, como finalmente fallaron los jueces, desapareció nuevamente y desde entonces nada se supo de él.

La causa judicial a cargo del juez Manuel Blanco, a siete años de su desaparición, no tiene procesados ni detenidos. Ni Justicia, ni nada...silencio nada más.

Los lápices siguen escribiendo...

Corría septiembre de 1976. La primavera sólo estaba en el almanaque. El clima político y social era gélido. El plano socioeconómico se entretenía con las medidas de Alfredo Martínez de Hoz y, casi obediente, agradecía al Ministro del Interior Albano Harguindeguy “el orden” recuperado. La noche del 16 de septiembre de 1976 diez estudiantes secundarios de la Escuela Normal Numero 3 de la Plata son secuestrados; episodio de dolor en que jóvenes dejaron sus vidas en la defensa de sus derechos.

El año anterior habían obtenido el boleto estudiantil gratuito, después de una larga lucha; reclamo que dio la excusa a quienes cercenaron la vida de un grupo de jóvenes convirtiéndolos en víctimas de esa noche siniestra.

Del 16 al 19 de septiembre de 1976 se llevaron a cabo operativos contra Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ángel Ungaro, Daniel Alberto Racero, María Clara Ciocchini, Pablo Díaz, quienes fueron bestialmente torturados en el Pozo de Banfield. El único que salió vivo de ahí fue Pablo Díaz. Otros chicos raptados en sus hogares fueron Patricia Miranda, Emilce Moler y Gustavo Calotti. Estuvieron en Arana, Pozo de Quilmes, Comisaría 3 de Valentín Alsina y Devoto. Luego quedaron a disposición del Poder Ejecutivo. Tenían entre 14 y 17 años. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra "el accionar subversivo en las escuelas". Este hecho es recordado como "La noche de los lápices". 

El arribo de la democracia en el mes de mayo de 1973, luego de un proceso creciente de enfrentamientos contra la dictadura miliar que gobernaba desde junio de 1966, trajo consigo la irrupción en la vida política y social de los distintos sectores populares que habían experimentado un crecimiento sustancial durante las luchas; entre ellos, los estudiantes secundarios. Los niveles de conciencia, acción y participación alcanzados por parte de los jóvenes, era por demás peligroso para la burguesía y los sectores reaccionarios de nuestro país. Por eso, uno de los objetivos buscado por la dictadura militar fue neutralizar a buena parte de la juventud y ganar a una porción para su propio proyecto rancio. Cuando tomaron el poder en 1976, los militares consideraban que en la Argentina había una generación perdida: la juventud. Esta se había vuelto rebelde y contestataria. Para ello utilizaron un pretexto tan obvio como falaz: se trataba de subversivos reales o potenciales que ponían en riesgo al conjunto del cuerpo social. El ser joven pasa a ser un peligro. Al mismo tiempo, y pensando en el largo plazo, se empieza a desarrollar una estrategia que va más allá de la eliminación del “enemigo”. Se empieza a poner la mira sobre el “recambio”. Ahí entran los estudiantes secundarios. “Enemigo” era todo aquel estudiante que se preocupara por los problemas sociales, por fomentar entre los estudiantes la participación y la defensa de los derechos de los mismos. Hoy "los lápices siguen escribiendo", hoy los estudiantes secundarios están de a poco recuperando aquella tradición de lucha y defensa por el derecho a una educación al servicio del pueblo. 

Es por eso que los estudiantes secundarios al igual que la juventud toda, tienen el doble desafío de reconstruir la memoria de nuestro pueblo y la de reorganizarse para enfrentar el calamitoso estado de la educación como bien público.

Creo que es fundamental dotar a nuestros jóvenes de las herramientas necesarias para promover su participación activa y comprometida en la defensa de sus derechos. Hoy los lápices siguen escribiendo, es nuestra obligación leer lo que escriben.